-
Bacterias y protozoos (por el tamaño de poro y la barrera física de la membrana).
-
Virus: la RO puede reducirlos significativamente, pero no se recomienda venderla como “elimina todos los virus” en cualquier condición. Para máxima seguridad microbiológica, lo ideal es combinar RO + UV o sanitización periódica (especialmente si hay tanque o riesgo de contaminación).
2) Partículas y turbiedad
-
Arena, tierra, lodo, óxido y sedimentos (etapa 1).
-
Esto protege el sistema y mejora claridad del agua.
3) Químicos que afectan sabor/olor
-
Cloro y cloraminas, y compuestos orgánicos que dan mal sabor/olor (etapa 2 de carbón).
-
Resultado: agua con sabor más agradable para tomar y cocinar.
4) Contaminantes disueltos (lo “invisible”)
-
Metales pesados (ej. plomo, arsénico, cromo, cobre)
-
Nitratos/nitritos (común en algunas fuentes)
-
Fluoruros (en ciertos casos)
-
Sales/minerales en exceso que vuelven el agua “dura” o con sabor raro